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Todo surgió a principios de 1979. Un grupo de oración en casa de la Sra. Natalia de Cuevas “Mamá Naty” junto con sus hijas Elia y Ma. Luisa y su vecina Petty Belmontes,
durante un congreso de Amistad Cristiana. Este grupo establece el vínculo con quien años después sería su gran guía, el pastor Fermín García.
Hasta 1981 el grupo de oración continuaba formado por ellas cuatro... Ma. Luisa buscaba constantemente el apoyo de alguien que las guiara espiritualmente en sus grupos
de hogar... El pastor Fermín, sabiendo de la oración de estas mujeres para que Dios les mandara a alguien que les enseñara la Palabra , accedió a venir y el 2 de octubre de
1981, ante 30 personas dió su primera enseñanza de grupo en Tijuana.
Fue en este mismo año cuando se da a conocer la oferta de venta de la Arena Tijuana 72.
A partir de ese momento, cosas maravillosas empezaron a suceder, el pastor de la Iglesia de Walnut apoya con una ofrenda para la compra de La Arena, la cual entregaron
al banco para cerrar la venta. Se trataron de hacer muchas actividades para obtener el dinero pero todas fracasaron.
Dios había dicho... “paraos y estar quietos” , el crecimiento no se hizo esperar , el Señor confirmando la Palabra con milagros y prodigios envió a radicar en Tijuana al Pastor
Fermín y su esposa Adelma para pastorear esta obra del Señor . Las profecías sobre el edificio que sería para enseñar la Palabra se escuchaban a menudo y todos lo estábamos creyendo.
En 1984 había otro comprador para el inmueble, al no tener dinero suficiente el grupo tuvo que dejar La Arena y se rentó el Cinerama de la Calle 2da.
Sin embargo, la fidelidad de Dios se manifestó regresando La Arena al grupo, en 1989 esta vez para quedarse. Una vez establecida esta sede, la Iglesia y sus miembros
fueron creciendo de tal manera que se vió la necesidad de establecerse en diferentes puntos de la ciudad, teniendo en la actualidad reuniones en las colonias Mariano
Matamoros y el Rancho Jireh.
Remontándonos a los inicios, recordamos los esfuerzos del Pastor Fermín, quien viajaba semana tras semana desde Yuma, Arizona... Era un largo camino que tenía que
recorrer.
En más de una ocasión, sintió cansancio y estuvo a punto de encargar ese pequeño grupo a alguien de Tijuana, pero el Espíritu Santo lo fortaleció y le dijo ... “ Fermín sigue
adelante, porque no son cuatro mujeres , son multitudes ...” |